Entre cuatro paredes blancas y unas persinas negras, estoy yo, sí solo yo, no tengo ni a mi sombra de compañía. A mi derecha tengo mi laptop, a mi izquierda un buen libro, al frente mi guitarra y atras dos buenas almohadas. Pero no tengo ganas de cogerlas, solo quiero estar sentado en mi cama, pensando. Si puediera fumar en mi casa, lo haría; eso despejaría un poco mis penas...
Es de noche, mi "calabozo" está oscuro y tuve que correr las persianas para poder escribir esto. No estoy seguro de que hora es, pero es de madrugada y extrañamente no tengo sueño. ¿Que me estará pasando?
Un pequeño resplendor de luz llega hasta esta hojas y con eso me basta para escribir. Todo sucedió de pronto, esto, mi enamoramiento y bueno, otras cosas que no recuerdo...
En la mañana le hice una carta a la chica de la cual me he enamorado, pero no pienso entregarsela todavía ya que una amiga me dijo que tengo que esperar, que ella no está preparada y quiere saber porqué está confundida. Tendré que esperar y esperar, la espera es lo que al hombre lo hace más fuerte ya que en toda esa espera hay obstáculos. los cuales te diran que pares, pero tú, pero tercamente seguiras esperando. Tal vez deje esto aqui o puede que continúe, pero por ahora volveré a la oscuridad de las cuatro paredes e intentare dormir...
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